La Cuaresma marca un tiempo de reflexión, penitencia y preparación espiritual antes de la celebración de la Pascua; es por ello que existen algunas restricciones durante estos 40 días, y no solo se trata de evitar las carnes rojas, por lo que a continuación te revelamos todo lo que no deberías hacer si eres católico o si eres creyente de cualquier otra religión que señale lo mismo.
En estos días, los fieles se comprometen a diversas prácticas que van más allá de simplemente abstenerse de carne los viernes durante algunas semanas, lo que te revelaremos a continuación.
¿Qué es la Cuaresma?
La cuaresma hace referencia a los 40 días de preparación antes de la celebración de la Pascua, que es la resurrección de Jesucristo de acuerdo con varias religiones.
Este período de tiempo simboliza los 40 días que Jesús pasó en el desierto, resistiendo las tentaciones de Satanás.
¿Por qué no se puede comer carne en Cuaresma?
Una de las prácticas más conocidas durante la cuaresma es la abstinencia de carne, especialmente en Viernes Santo debido a la conmemoración del sacrificio de Jesucristo en la cruz y la renuncia a los placeres en la Tierra como una forma de preparación espiritual para la celebración de su resurrección en Pascua.
¿Qué no se puede hacer en Cuaresma y por qué?
Más allá de la abstinencia de carne, existen otras prácticas comunes durante la Cuaresma. Evitar el color rojo, por ejemplo, tiene sus raíces en la asociación cultural del color con el mal o el Diablo, optando en su lugar por colores más sobrios como el negro, que simboliza el luto y la penitencia.
Además, durante estos días, muchos creyentes optan por abstenerse de excesos y vicios, como los juegos de azar y el consumo excesivo de alcohol, en un esfuerzo por enfocarse en la meditación y la reflexión espiritual.
La cuaresma conlleva la práctica de la abstinencia y la penitencia, lo que para algunos se traduce en evitar las relaciones sexuales como una muestra de respeto y devoción durante este período de sacrificio y reflexión.
Además de las prácticas más conocidas, existen tradiciones menos difundidas pero igualmente significativas. Por ejemplo, la evitación de clavar clavos el Viernes Santo, que algunos fieles interpretan como un acto simbólico de respeto hacia el sufrimiento de Jesús en la cruz.
Muchas personas pueden ver este periodo de tiempo como una renovación espiritual y preparación para la celebración central del sus respectivas religiones y más allá de las prácticas tradicionales, la Cuaresma ofrece una oportunidad para el crecimiento personal y la conexión con lo espiritual, lo que incentiva a las personas a reflexionar sobre las acciones que tienen, cultivar la disciplina y profundizar la fe en preparación para la Pascua.