Una larga e interesante charla fue la que tuvimos con Javier González Jiménez, quien nos reveló sus más grandes pasiones como su familia, el automovilismo y el motociclismo, además de compartirnos lo que significa para él ser padre
Familia
Cuando iniciamos la entrevista con Javi, lo primero que le preguntamos fue acerca de su familia, ya que para él es importante pasar tiempo con su esposa Rossy Gastón de González y sus hijos Valentino, Carlotta y Estéfano, así como con el resto de sus familiares. “Para mí, mi familia es la base del bienestar. Mis abuelos, Fili y Héctor, fueron y siguen siendo, esa chispa que encendió el motor que me impulsó a trabajar en el desarrollo de mi persona. Mis abuelas, Oli y Blanca, me enseñaron de resiliencia y me mostraron que la lealtad es fundamental para la formación de la familia. Mis padres se encargaron de abastecerme con el combustible necesario para nunca rendirme. Con su apoyo incondicional, siempre me recordaron que soy capaz de alcanzar lo que me proponga, y vaya que les hice caso. Mis dos hermanas, ellas son hermosas, poseen una belleza que cautiva, un carácter que deja huella y, sobre todo, son agentes de cambio, líderes con un gran corazón y una capacidad tremenda para amar. Así es mi familia, emprendedora, diferente, auténtica y echada para adelante. Es claro que esto me apasiona y me inspiró a formar mi propia historia con Rossy, ahora nosotros somos, los González Gastón”, nos compartió.
Cuando habló de Rossy, su esposa, siempre se refirió a ella como la gran mujer que es, tanto como madre, esposa, hija y amiga. “Rossy es una mujer sin igual, auténtica, liberada para bien de los estándares sociales, con los que muchos crecimos. Poseedora de un gran corazón, sensible y muy sencilla, capaz de balancear mi mundo. Ella se convirtió en mi Yin, ese complemento que ayuda en la constante transformación de mi ser. Mi amiga, socia y esposa, una pareja que realmente está a la par, un reto constante que me impulsa a seguir creciendo. Si yo ya venía con una chispa interna, empoderada por mi familia, ella aumentó la potencia. Juntos estamos transformando la educación en México, en Instituto Welfare encontramos la forma de imprimir nuestra filosofía de vida para compartirla con los demás. Nuestro futuro es ahora. Me apoyo en Rossy con su ejemplo, ya que es una madre ejemplar, siempre me ha incentivado a ser un mejor padre. Ella vive para nuestros hijos y eso me inspira. Por lo general hacemos todo juntos, somos una familia muy unida”, expresó.
Pero Javi ha sabido combinar a la perfección su faceta profesional con la familiar, gracias a la unión y amor que le pone a cada situación que se le presenta, como lo es el pasar tiempo de calidad en familia. “Logro combinar lo profesional con lo familiar con mucho amor. El amor es un acto de voluntad, cuando alguien está decidido a formar una familia, debe estar convencido de hacerlo con esmero. Todo lo que hago, lo hago con pasión, así, es como logro acercarme a la virtuosidad de ser padre. Mi familia es mi motivo, por ellos soy profesionista, no al revés. Aunque hubo muchos momentos en los que me cuestionaron, gracias a mi persistencia y dedicación, logré resultados empíricos, así gané su confianza y hoy gozo de un apoyo incondicional. Mi recomendación es vivir con los hechos como una premisa que justifique tus palabras. Mi pasatiempo favorito es la vida, porque se va muy rápido, vivir es algo maravilloso y cuando entendemos que el tiempo es limitado, uno de los mayores tesoros, es cuando comenzamos a disfrutarlo al máximo. Por ese pensar es que me convencí de formar una familia desde temprano en mi vida, siempre he querido compartir el mayor tiempo posible con mis seres queridos. Igual, si ellos lo desearan, me encantaría verlos formar su propia familia, tener nietos y compartir con ellos el más hermoso pasatiempo, la vida”, mencionó.
Automovilismo
Una de las más grandes pasiones de Javi es el automovilismo, deporte que le inculcó su abuelo Filiberto Jiménez Orozco, una importante personalidad dentro del mundo deportivo de la velocidad. “Mi abuelo fue uno de los pioneros del deporte motor en nuestro país, fundador del Autódromo Monterrey y Autódromo Guadalajara. Emprendió Dipsa Automovilismo, promotora de eventos automovilísticos, fue el precursor del Cuarto de Milla en los años 70 y, posteriormente, llevó las carreras de circuito a otro nivel, promotor de la Fórmula 3 Internacional, Indy Light Panamericana, entre otras. Mi abuelo recibió en vida innumerables reconocimientos nacionales e internacionales, incluso este año, tras casi 12 años de fallecido recibió el último. Es uno de los viejones neoloneses, reconocido por su carisma y transparencia al hablar, un visionario con espíritu emprendedor, así es como muchos lo recuerdan. Don Fili, como lo llaman, recolectó amistades y seguidores por todo el país y unos cuantos por el mundo. Mi pasión por el automovilismo nació cuando yo nací, es heredada por mi abuelo y posteriormente reforzaron mis padres, ya que ambos disfrutaban mucho de las pistas y el deporte. Desde que nací ya me llevaban a las pistas, comencé a correr a los 5 años y hoy, a mis 34, ya son 29 años viviendo una de mis más grandes pasiones, el deporte motor”, nos platicó.
Pero han sido demasiados los consejos que ha recibido para triunfar en el automovilismo, los cuales aplica dentro y fuera de las pistas, además de saber prepararse para una competencia. “Un consejo que podría extraer de las pistas para implementarlo en nuestro desarrollo personal, es que no gana el que tiene más pantalones, espero que comprendan lo que eso quiere decir, gana el que tiene la habilidad de usar los pantalones con inteligencia. Muchos pilotos novatos conducen de forma imprudente con actitud temeraria y terminan en las dovelas. El temple es el consejo más grande que el automovilismo me ha dado, esa capacidad para enfrentarte con serenidad a los momentos difíciles y peligrosos dentro de la pista, tomar las mejores decisiones en fracciones de segundos, cuando conduces a velocidades por encima de los 250 km/h. Mi preparación es constante, mantenerme en forma es clave, muchos piensan que solo se trata de subirte al coche y acelerar, la realidad es que el desgaste físico después de una carrera es extremo. El equipo que debes portar para estar bien protegido mientras vas en tu automóvil es el casco, balaclava, Hans Device, traje de carreras ignífugo, guantes y botas. Todos los anteriores son resistentes al fuego, el nomex es un material comúnmente usado”, recalcó Javier.
Además, el automovilismo es algo importante en la vida de Javi, ya que es gracias a esta afición que ha sabido tener más poder sobre sí mismo y a admirar a las personas correctas. “En mi familia decimos que la gasolina corre por nuestras venas. Ser nieto de Don Fili es todo un agasajo, es una inspiración, me recuerda que la pasión es un cúmulo de emociones como el orgullo, la admiración, excitación, el interés, y mucho más, que se conjuga en la intensidad más elevada de lo común. Eso es el automovilismo para mí, me recuerda esto y activa hormonas en mi cuerpo como la adrenalina y dopamina; hormonas que me impulsan a sentir satisfacción mientras vivo esa gran pasión. Cuando era un niño seguía a Jackes Villeneuve, un joven piloto canadiense, hijo de Gilles Villeneuve. Él gano su primer campeonato en la Fórmula 1 cuando corrió su segunda temporada, en 1997, con un solo punto de diferencia en la última carrera le ganó a Shumacher, quien ya era bicampeón en aquel entonces. Esta es una historia que me inspiró cuando era joven. He participado en varias competencias como el Kartismo Internacional, Jr Dragster Cuarto de Milla, Fórmula Reynard, Nascar Trucks Series y Camaro Mustang Challenge”, dijo.
Sin duda, esta gran disciplina que practica es un respeto que muestra desde que pisa las pistas y se sube al automóvil. “Me siento en mi elemento, con el tiempo dominas la adrenalina que corre por tu cuerpo. De vez en cuando hay carreras en las que justo antes de arrancar, estando en la parrilla, esperando la bandera verde, mi cuerpo recibe un golpe de energía, tan fuerte, que alguno de mis pies comienza a moverse con descontrol hasta que, con algún grito eufórico, me libero y recupero el enfoque. La competencia es algo magnífico, sobre todo cuando lo haces con respeto y honor. El deporte forja el carácter y cuando lo practicas desde joven adquieres cualidades que puedes llevar a tu vida diaria y aprovecharlas para desarrollarte, y así, convertirte en un campeón, dentro y fuera.
Motociclismo
Otro de los pasatiempos y pasiones de Javier es el motociclismo, ya que fue gracias a su papá que empezó a practicar esta disciplina deportiva. “Me encanta escuchar a mi padre platicar historias de cuando su pasión era tal, que mientras los demás andaban con sus trajes y motos nuevas, él, en lugar de sliders, sobre sus pantalones de mezclilla, se encintaba unas latas en las rodillas para atacar el Apex. Su pasión ha trascendido hasta convertirse hoy en un gran promotor para el motociclismo. Es dueño de un equipo de carreras, CHG - Winter Milk Racing Team, escudería con la que ganamos el premio al Mejor Equipo en el 2018, como también el subcampeonato en la categoría de 600 cc Novatos. Todo esto sucedió en el año de nuestro debut, para el equipo y para mí, como motociclista profesional. Además, emprendió CHG accesorios para motos y Cycle Parts, empresas con las que se convirtió en uno de los principales distribuidores de accesorios para motocicletas en nuestro país. Desde muy pequeño anduve en las motos, aunque mi carrera profesional fue en el automovilismo, cuando estaba fuera de la pista, mi pasatiempo principal era andar en moto con mi padre, tíos y primos. Era sensacional, teníamos nuestra propia tribu y disfrutábamos mucho de la aventura en el monte. Sin duda, me encanta la idea de compartir estas aventuras con Valentino, Carlotta y Estefano, siempre y cuando ellos lo deseen, es muy importante no imponer, sino que realmente hereden la pasión, con placer”, afirmó.
Todo surgió al practicar cada una de las técnicas que ofrece esta importante área deportiva dentro de las carreras de velocidad. “Creo que todo el que ha utilizado una motocicleta como debe ser, puede vivir la experiencia que nos marca con la siguiente frase: ‘Cuatro ruedas mueven el cuerpo, dos mueven el alma, después de eso ya no hay salida’. Toda la vida he sido motociclista, pero en el 2018 comencé mi carrera en las pistas. Tras años de haber sido piloto de automóviles, me animé a probar algo diferente. Sinceramente, nunca había corrido una moto en pistas porque sentía que estaba siendo infiel a la pasión familiar, el automovilismo. Es curioso, pero es real, en el año 2018, mientras seguía corriendo el campeonato Camaro Mustang Challenge, en un día cualquiera, me enteré que el próximo fin de semana se correría la tercera o cuarta etapa del campeonato regional de motociclismo y me dije a mí mismo, creo que ya es hora, tomé una de mis motocicletas, específicamente una Triumph Street Triple 675, y me lancé al Autódromo. Al llegar, me topé con José Luis Mendoza, un viejo amigo de nosotros, los Jiménez, el trabajo por muchos años con mi abuelo, dentro del entorno de carreras. José Luis me dio algunas recomendaciones y me ayudó a correr mi primera carrera, recuerden que lo hice con una moto urbana, di lo mejor de mí y obtuve un sexto lugar. Creo que fue un gran resultado para mí en ese momento. Pronto mi padre se enteró y me acompañó a mi segunda carrera, cuando bajé de la motocicleta me miró y me dijo, qué haces corriendo en una moto de calle, si sigues en ella, con seguridad te vas a dar un madrazo. Ya que una moto urbana, a diferencia de la de pista, tiene ajustes limitados. Llevar la urbana a los extremos de una carrera se vuelve muy riesgoso, ya que para ser competitivo y alcanzar a las motos de pista, debes exceder los límites de la misma”, manifestó.
El recorrer las pistas a bordo de una motocicleta es una de las mejores experiencias que vive cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo, proponiéndose así retos personales y familiares, como el apoyar en todo momento a su papá. “En mi padre nació la intención de emprender su equipo de carreras y me invitó a ser uno de sus pilotos, en ese mismo año, 2018, cambiamos la moto por una Kawasaki 600 y ganamos el subcampeonato, habiendo perdido tres carreras al inicio y habiendo corrido dos carreras con la Triumph. Ese resultado nos dio la oportunidad de pasar a la categoría de expertos al año siguiente y para nuestra fortuna, con gran satisfacción, ganamos el campeonato 2019. Cabe mencionar que después de un par de carreras en las motos, decidí dejar el campeonato de la CMC. Ahora solo corro motocicleta y estoy abajo de los carros, sin saber aún cómo responder la pregunta de qué me gusta más. Tengo un amor profundo por ambos. En las carreras no gana el piloto, ganamos todo el equipo y cada uno forma parte del engranaje fundamental para alcanzar el éxito”, sostuvo.
Definitivamente, el motociclismo cambió la vida de Javi, quien ha tenido que pasar por diferentes retos y obstáculos para llegar a sus metas. “El motociclismo es pasión, adrenalina, viaje, deporte, estilo de vida, pasatiempo. Debo prepararme para estar en excelente forma física. Se requiere de capacidades físicas extremas. Ya que debe ser el piloto el que lleve la moto y no al revés. Siempre hay que estar listo para poder controlar la máquina cuando haga algún movimiento inesperado a velocidades superiores a los 200 km/h. Lo que trabajo principalmente es la fuerza y explosión en las piernas, mucha flexibilidad y en el core o tronco, mucha fuerza abdominal y en lumbares. La hidratación es clave, durante una carrera perdemos hasta dos kilos y muchos gramos son de líquido. La coordinación y concentración mental, el cerebro debe ser capaz de tomar decisiones correctas incluso cuando vamos a 300 km/h, ya que ahí cualquier decisión equivocada será fatal. El equipo que uso es un traje Mono de piel, botas, guantes, casco y protección interna, para caderas, espalda, etcétera. El sentimiento que tengo al subirme a una motocicleta es el de libertad”, expresó.
El significado de ser padre
VALENTINO, CARLOTTA Y ESTÉFANO: SUS VERDADEROS MOTORES DE VIDA
VALENTINO | Es un niño muy noble, de gran corazón, emocionalmente sensible, con capacidad elevada para el razonamiento crítico y muy hábil para la actividad física, su primera expresión fue ‘Rum rum’, como hace el motor. Él me ha acompañado en muchos momentos, juntos hemos armado y desarmado cosas, verlo jugar en Avispones como yo lo hice, andar en moto juntos son algunos recuerdos.
CARLOTTA | Es una niña preciosa, de carácter fuerte, con una voz ronca que a todos nos vuelve locos, le encanta explorar y experimentar, es muy femenina y auténtica, ella me tiene completamente enamorado. En uno de sus cumpleaños verla disfrazada de princesa y disfrutar su momento, me hizo llorar de emoción. Cuando por fin me dejó dormir con ella, siempre que le preguntaba me decía otro día, hasta que un día me dijo: ‘Hoy es otro día, papi’.
ESTÉFANO | Es un bebé divino, tiene una voz muy tierna, carismático y muy alegre, pero cuando se enoja saca lo González. Está enamorado de las motos y también hace ‘Rum rum’ sin que le hayamos enseñado. Es muy pequeño, pero como me dice ‘Paaa’, es muy dulce.
“Ser papá conlleva una enorme responsabilidad, ya que nuestros hijos son futuros ciudadanos de nuestro planeta”.
Además de ser un excelente padre de familia y un reconocido empresario, Javi también es un papá fitness que se dedica tiempo a sí mismo realizando ejercicio para lograr ese hot body increíble.