Para Egidio Torre vivir la experiencia de ser padre es lo mejor que le ha pasado en su vida, cuando Bárbara, su esposa, le dio la noticia, fue muy especial, fue una emoción que no puede describir, desde allí empezó su aventura como padre y nos cuenta ha sido maravillosa.
Se define como un papá amoroso y comprometido, sabe que son los ingredientes fundamentales para formar a los hijos, junto a su esposa mantienen un equilibrio para educar y formar hombres de bien para ser ejemplo en el futuro.
Es padre de dos varones, el mayor Egidio José Torre Stolberg de cinco años y el pequeño de tres años, Lucas Torre Stolberg, son su mundo y mantienen un estrecho vínculo de convivencia. Él más parecido a papá es Lucas, es muy inquieto, pero igual el mayor Egi es más tranquilo, pero también se parecen.
A pesar de las circunstancias del confinamiento, Egidio disfrutó al máximo el tiempo que pasaron como familia.
Como papá es una persona que le gusta encontrar un balance entre el trabajo, el tiempo con su familia y el tiempo para él mismo, organiza su día porque es el equilibrio que desea en su vida.
Las actividades que realiza por las tardes para compartir con sus hijos son natación, futbol, ver películas, jugar ajedrez y videojuegos, en cada momento libre le gusta estar con ellos, apoyarlos, acompañarlos en cada paso y ser su ejemplo a seguir.
Al ver a sus hijos crecer, comprende a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos, cuando los cuidaban, las alegrías, las tristezas y también los triunfos.
Sus hijos de cariño le dicen “Papote” y él se siente orgulloso, “la verdad que nací para ser papá, siempre me imaginé cuidando y enseñando a mis hijos”. Como legado le gustaría dejarles la pasión por siempre aprender, que nunca dejen de leer y el amor al deporte, “enseñarles que venimos a este mundo a ser felices y a intentar hacer a las demás personas felices también”.