Q&A con Diego Luna en exclusiva: “Tendemos a menospreciar al público”

PERSONAJES

El actor hace una profunda reflexión sobre el porqué las mesas de debate en Pan y Circo, que estrena su segunda temporada en Amazon, han funcionado en la audiencia mexicana.

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“Hay una confrontación que resulta inevitable en momentos de tanta controversia” dice el actor

Al inicio de la segunda temporada de Pan y Circo dices: “El mundo recupera su viejo rostro aunque de normal no tenga nada”. ¿A qué rostro volvemos? No conocemos otro.

“La conciencia que tenemos hoy de los otros y de las otras ya no es la misma. La conciencia que tenemos de este mundo que habitamos, de nuestro impacto en la vida de otras personas, de la importancia que tienen nuestras acciones en la realidad de otras y otros, eso ya nos tocó vivirlo eso y ya se volvió parte de quienes somos. Somos ya varias generaciones que tuvimos que asimilar este doloroso trauma que nos trajo la pandemia, esta dificilísima reflexión que nos ha llevado pensar en nuestra propia vulnerabilidad. La vulnerabilidad como individuos, sociedad y como especie de este planeta”.

Eso probablemente ya nadie nos lo va a poder quitar al menos…

“No te lo vas a sacudir, eso va a acompañar cada decisión que tomes de ahora en adelante y hay mucha gente que dice que esto no nos va a cambiar, que no nos va a transformar profundamente, que vamos a regresar a esas dinámicas autodestructivas. Yo pienso que eso sí es imposible. Quizá no nos organicemos como deberíamos, quizá no todos aprendamos la lección de la misma forma, pero de que nos cambió esto, nos cambió. Es inevitable”.


Es bastante interesante esta parte que mencionas en el primer episodio de esta necesidad de hablar no solo de la salud, sino de lo que respiramos, lo que vemos, del entorno del que nos rodeamos. Bien lo dices cómo nosotros mismos hacemos que en nuestro ambiente se hagan estos caldos de cultivo que nos dañan.

“Hemos cometido muchos errores, somos autodestructivos en todos los sentidos. A destruir el lugar que habitamos en nombre del progreso, en nombre del capitalismo y es importante reparar en que también somos otra cosa. También somos seres empáticos capaces de sentir compasión, también somos seres que saben amar y entregarse.

Déjame decirte que eres muy bueno entrevistando, te ves calmado, estas informado, escuchas y moderas para que haya un buen ambiente, te sentimos cómodo para platicar y discutir al mismo tiempo.

“Sabes que no tengo la presión de tener que hacerlo bien porque no es mi trabajo, entonces me siento muy cómodo y muy tranquilo. Quizá lo que más preocupado me tenían estos dos especiales de este año es que tenía que cocinar y que eso sí no hay manera de esconder una reacción, si a alguien no le gusta el plato difícilmente se lo acaba. Yo estaba ahí cocinando y esa parte sin duda me daba mucho miedo. Pero llevar la conversación para nada.

También debo admitir que es muy cómodo porque soy parte de un equipo que hace un trabajo profundo de investigación primero. Hay una buena parte de lo que sucede en esa mesa que no podemos predecir, pero si hay otra que sí, y es muy interesante cuando definimos quién se va a sentar a esa mesa. Esta gente que viene a sentarse a la mesa viene por una razón específica, a presentar un punto de vista que nos importa que esté en Pan y Circo.


Eso se nota…

“Es muy interesante sentarse a atestiguar que ese trabajo estuvo tan bien hecho y que de pronto dices algo y a veces se atoró un poquito la conversación, te das cuenta y la destrabas y luego está lo que no controlas. Eso también es muy emocionante de ver y dónde empieza el pánico. Ya no es pan, sino pánico, que le llamamos cuando las cosas se empiezan a salir de control, que también es muy emocionante porque a mi actor me gusta me gusta improvisar, lo disfruto muchísimo. Me gusta el descontrol y me gusta lo inesperado. Por qué tampoco Pan y Circo viene a dar clases de nada, pero sí a hacer preguntas, invitar a cuestionamientos y a reflexiones comunes. Ese orden de factores me parece que es importante, hay mucho qué hacer.


Y la espontaneidad… que no se vea como algo armado. Eso se disfruta también como parte de la audiencia, se nota.

“Totalmente es indispensable. En el momento en el que parezca que los invitados están actuando, ya valió gorro, la gente le apaga”.

En esta investigación que mencionas que se hace para traer a los invitados, está muy padre la diversidad, que no forman parte de esta llamada élite cultural. Ha sido un grupo de gente bastante variado, bastante diverso. Buen trabajo ahí.

“Fíjate que nos pasó una cosa. Al principio creíamos que teníamos que cumplir cierta cuota de popularidad en las mesas, como para que la gente se acercara, y nos dimos cuenta que no, que no era tan cierto. No quiere decir que si eres popular no eres bienvenido en la mesa de Pan y Circo. Quiere decir que esa no puede ser la razón por la que estés ahí.

La razón para estar ahí tiene que ser algo qué decir y algo que va a alimentar la discusión, pero sobre todo la curiosidad del público y el público quiere entender. El público que viene a ver Pan y Circo viene porque no tiene prisa, no lo quiere ver en el encabezado de un periódico, no lo quiere ver en un tuit de 140 caracteres, quiere entender, escuchar, profundizar, divertirse también y quiere reírse un poco entre tema y tema”.

¿Hay cambios entre la primera temporada y la segunda?

“Una de las cosas que recogimos en el análisis de la primera temporada es que la gente pensaba que el programa estaba corto, que los episodios se acababan antes de tiempo. No necesariamente que se quedaban con ganas de ver más, sino que el episodio no había profundizado al nivel de la expectativa del público, que querían más profundidad y más argumentos. Eso es muy interesante porque pocas veces te topas con un socio o productor, que te diga: ‘oye no acabes tan rápido, vamos a profundizar un poquito más de esa cocina, como se hace, de qué ingredientes estás hablando, qué historia hay detrás de ese platillo, qué quiere decir este personaje que no le dio tiempo de decir en 45 minutos’.

Los otros episodios duraban 30 y tantos minutos, estos episodios están arriba de los 40 minutos y creo que eso es muy lindo reconocerlo también. Tendemos a hablar del público como tendemos a menospreciar que todo el mundo quiere todo rapidito, digerido y puesto en un sándwich fácil de comer. Eso no es cierto, hay mucha gente que está buscando otras cosas y las plataformas te ayudan a encontrar esos públicos. Eso nos tiene aquí haciendo esta segunda entrega y con todos estos cambios”.


La entrevista completa en la edición de noviembre de CHIC Style.

Fotografía: Karla Lisker

Asistente de foto: Gerardo Maldonado

Stylist: Gabriela Fernández

Grooming: Alejandra Velarde


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  • Aracely Garza