Jerry Velázquez es un joven actor que a sus 34 años lo ha hecho todo. Televisión, cine, doblaje, teatro musical, drama, comedia, drag... No hay género ajeno para él, ni proyecto que no aborde con profunda entrega y profesionalismo.
Desde sus inicios en Disney Channel, hasta su reciente participación en producciones de gran formato como la serie Y llegaron de noche, dirigida por Eugenio Derbez, cada uno de los roles que ha interpretado lo han llevado a ser considerado una de las figuras más destacadas de su generación.
Esto también ha quedado demostrado en los escenarios teatrales, principalmente en montajes musicales, que le han permitido combinar sus habilidades como actor y cantante.
Entre sus participaciones más destacadas se encuentran producciones como Hoy no me puedo levantar, Los locos Addams, Vaselina y, actualmente, Mentidrags, una exitosa puesta derivada de Mentiras: El musical, donde Jerry no solo destaca por su talento, sino también por su valentía al enfrentarse a un reto artístico totalmente distinto, como lo es el drag.
“Ha sido un viaje que nunca me hubiera imaginado y del que me siento muy agradecido. Tenía 17 años cuando empecé en la televisión. Desde muy joven pude irme a Argentina y Brasil a grabar programas para Disney, y siento que ha sido un camino muy afortunado... Luego, cuando Disney me dijo que ya no me veía como de prepa (entonces formaba parte de la serie Cuando toca la campana), fue que empecé a clavarme mucho con el teatro. Empezaron a llegar propuestas y después de cinco años trabajando muchísimo, haciendo sobre todo teatro musical, decidí dejar de aceptarlo todo para, aunque no tuviera trabajo, estar disponible para los proyectos que realmente me llamaban la atención. Las cosas empezaron a surgir y creo que Backdoor fue el proyecto que definitivamente catapultó mi carrera y me sirvió para que los directores supieran quién soy, que, al final, es lo que más nos importa como actores: que esa gente que admiramos nos admire y nos tenga en la mira”, nos platica Jerry en entrevista.
Un sueño cumplido
Eso es justamente lo que sucedió con Eugenio Derbez, quien lo vio y lo invitó a audicionar para la serie Y llegaron de noche, donde Jerry interpreta uno de los roles principales.
“Definitivamente fue un sueño hecho realidad. Desde que me llegó la convocatoria, me propuse que yo debía conseguir estar en esa serie... La historia es tan interesante y el personaje de Pablo Álvarez Rubio es tan divertido, que me dio muchas posibilidades de explorar. Tanto, que al final, lograrlo y ver mi trabajo en pantalla ha sido uno de los momentos más satisfactorios de mi carrera... Me encantó que fuera una serie de época y al estar Eugenio involucrado, que es un verdadero maestro de la comedia de situación, se pudo lograr un concepto muy sólido”, comenta.
Sin embargo, según nos dice, no quiere ser considerado únicamente un comediante.
“He podido hacer verdaderos dramones, sobre todo en mi vida y en el teatro (bromea). No me ha tocado hacerlos en televisión o en cine, pero son proyectos que busco, aunque casi siempre tratan de encasillarte y piensan que solo sirves para hacer reír... Sé que habemos ciertos perfiles que tenemos una personalidad que se asocia mucho más con la comedia, pues tenemos una vibra un poco más amable, divertida y no somos tan serios. Probablemente vamos por la vida buscando el chascarrillo. Y luego, al hacer los castings, piensan que es lo único que sabes hacer. Pero creo que sí es posible reinventarse en esta carrera. Y bueno, para prueba Eugenio, que ha logrado hacer películas dramáticas en Estados Unidos sin dejar la comedia y le ha ido muy bien”, recalca.
Y agrega: “La industria por supuesto que determina muchas cosas, pero uno puede siempre romper el molde y darle la vuelta a su carrera, tomando decisiones distintas o de repente apretándose el cinturón. A veces debes rechazar ciertos proyectos, sin importar cuánto te van a pagar, y esperar a que salga algo que vaya más acorde con lo que quieres proyectar... Ahí está Montserrat Marañón, que es un ejemplo de alguien que era ultra conocida por la comedia y acaba de ganarse un Ariel por una película espectacular que no es cómica (Tótem, de Lila Avilés). Así que lo veo muy posible y toda esta gente me inspira a poder hacer lo mismo en un futuro”, señala.
Aún así, celebra la complejidad de la comedia y aborda este género con total respeto y entrega.
“Porque hacer reír es una cosa seria, difícil y también tiene muchísimo mérito. Todos queremos que nos tomen en serio, porque no es lo mismo ver a un actor llorando que contando chistes. Pero lo importante es que el público sepa que cada disciplina tiene tiene sus propios retos y que ambas son hermosas”, asegura.
Camino por delante
Lleno de proyectos, Jerry cerrará el año con el estreno de La posada, una película navideña donde comparte créditos con Ana Serradilla, Martín Altomaro, Marimar Vega y Diana Bracho, y que fue la última cinta del realizador Raúl Martínez.
También está por estrenar Yo no soy Mendoza, una coproducción mexico-colombiana para Sony Pictures que estelariza Vadhir Derbez, basada en la última obra original del fallecido Fernando Gaitán, creador de éxitos como Yo soy Betty, la fea o Café con aroma de mujer.
Por si fuera poco, Jerry participa en la segunda temporada de la serie Las bravas, y prepara el montaje de una obra teatral que estrenara a principios de 2025.
Además, se reintegra al elenco de la puesta en escena Mentidrags, un proyecto teatral que ha superado sus expectativas y que lo ha marcado profesionalmente.
“Hay emociones que únicamente las da el teatro o los espectáculos en vivo. Y aunque ya había dicho que no iba a regresar, siempre sí vamos un rato más. Porque es una obra que me genera mucha libertad respecto a temas de género y a las restricciones que nos ponemos nosotros como sociedad... A veces nos saludan al final, pero no saben si llamarnos de él o ella. Y me parece bien que se abra esa conversación y que hoy la gente al menos pregunte. También está bueno ayudar a deconstruir un poco estas ideas que tenemos sobre el tema, que luego son medio tontas. El chiste es dejar de estigmatizar la homosexualidad, ayudar a quitarle el tabú a estas cosas, y la única forma de hacerlo es hablarlo y normalizarlo. Pero solo se va a lograr si la gente lo ve y lo escucha. Salir del closet, por ejemplo, es algo que te vulnera. Por eso agradezco y celebro a las personas que lo hacen o que montajes como este, porque eso nos ayudan a caminar hacia delante”, concluyó.