La película ‘Flow’, dirigida por Gints Zilbalodis, ha cautivado al público con su propuesta visual minimalista y su narrativa emocionalmente profunda que prescinde de palabras, pero ¿conocías al gatito que hizo la voz de el protagonista?
Sin embargo, lo que muchos desconocen es que el alma de esta historia tiene dos protagonistas inesperados: dos gatos reales que jugaron un papel crucial en su creación.
La inspiración de Flow
Uno de los pilares inspiracionales del personaje principal fue Josefine, la gata que acompañó a Zilbalodis durante años.
Su comportamiento, elegancia y expresiones se convirtieron en la base para el desarrollo del personaje principal.
Josefine, sin saberlo, ayudó a moldear la historia de superación y valentía que define a la película, reflejando el miedo y la fortaleza que todos enfrentamos en la vida.
La voz de Flow
El realismo de Flow también se debe a los esfuerzos del diseñador de sonido Gurwal Coïc-Gallas, quien tuvo el desafío de encontrar la voz perfecta para el protagonista felino.
Para ello, recurrió a su propia gata, cuyo carácter desafiante y temperamental hizo del proceso de grabación una tarea complicada.
Se trata de una gatita color café con algunos detalles en su pelaje de color blanco, lo que sin duda alguna la ha convertido en la protagonista de la película.
Inicialmente, la gata rechazó el equipo de grabación, lo que obligó a realizar ajustes y repensar la estrategia para capturar sus sonidos naturales.
Finalmente, sus maullidos y ronroneos se convirtieron en la esencia sonora del personaje, dotándolo de una autenticidad irrepetible.
Foley de Flow
El compromiso del equipo de Flow con el realismo no se limitó al protagonista. La mayoría de los sonidos de los animales que aparecen en la película fueron grabados directamente de la naturaleza, lo que contribuye a la inmersión del espectador en este mundo inundado.
No obstante, hubo un pequeño detalle que requirió creatividad, que fue la capibara, un personaje clave en la historia, no contaba con grabaciones adecuadas, por lo que los realizadores optaron por sustituir su sonido con el de un perro, logrando un resultado sorprendentemente convincente.
‘Flow’ no solo es increíble en cuanto a la animación sino también un tributo a los animales que inspiraron y contribuyeron a su creación.
Cada sonido, cada expresión y cada movimiento en la película refleja el esfuerzo del equipo por rendir homenaje a la vida animal en todas sus formas. Gracias a estos pequeños pero esenciales detalles, ‘Flow’ logra una conexión emocional profunda con el público.