''No fue fácil': Macarena Achaga y su experiencia como Michelle Salas

PERSONAJES

La actriz nos platica acerca de los retos de interpretar a la hija de "El sol" y de sus nuevos proyectos.

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Macarena lleva 10 años viviendo en México (Foto: Renata Soifer).

La plática que tuve con Macarena Achaga estuvo llena de frescura y mucha naturalidad, algo que extrañaba, pero lo que más disfruté es que también fue inesperadamente profunda. No fue solamente su historia la que me hizo reflexionar, también la de ese personaje que todos creemos conocer: Michelle Salas, a quien Maca interpreta en la segunda temporada de la serie de Luis Miguel. 

Maca ha sido una verdadera revelación. Lo digo por mí y lo digo por México y en cualquier lugar donde la serie sobre Luis Miguel haya pegado. Hizo hasta lo imposible por quedarse con el papel de Michelle Salas en la producción, uno que confiesa que sentía que estaba destinado para ella. 

“Hubo un timing del universo en el que llegué a mi audición a tiempo, entré preparada y no me pasó nada malo para que estuviera angustiada ni distraída. Entré e hice una buena audición”, cuenta. 

La actriz no es una cara nueva en México, pero se siente justo así por esa franqueza, por la transparencia y espontaneidad con la que se maneja y se expresa. Al contrario, Maca ya venía de #Juliantina, el boom de la pareja LGBT conformada por los personajes de Juliana y Valentina de la novela Amar a muerte, donde ella interpretó a Valentina y Bárbara López a Juliana. 

Aunque secundarios, ambos personajes atrajeron a un público millennial en todo el mundo, que las abraza en redes sociales y las convierte en trendingtopic constantemente. “Siento que tengo la obligación de hacer personajes reales. Ha sido toda una lucha conseguir papeles con carnita”, confiesa en la entrevista, “desmitificar esta idea de Michelle que la gente quería de alguna forma preconcebir, cómo se la imaginan a partir de las redes sociales. Si tu analizas mis redes sociales te quedas plana, no es una imagen tridimensional. Entonces este personaje representa para mí la oportunidad de decir ‘ve toda la profundidad que hay, ve el personaje de Michelle, es una persona que tiene una historia universal’ y ahí es desde donde a mí me gusta contar”. 


Maca habla y habla, hasta por los codos, como si tuviera un mundo de historias qué contar. Y las tiene. Es que está la Maca actriz, Maca la que nació en Argentina, Maca la que vivió en España, Maca la activista, la modelo, la feminista y, más recientemente, Maca la mexicana.

 Llegó a México con un carry on hace 10 años, cuando tenía 19, y empezó conduciendo para MTV Latinoamérica. El hecho de conseguir el codiciado papel de la hija de Luis Miguel, el corazón de esta segunda temporada de la serie, le dio de alguna manera un pasaporte simbólico para nuestro país. 

“Me golpean si me escuchan en otros lugares donde he vivido, pero esa es la verdad. Siento que haber interpretado a Michelle y que la gente me diga ‘le creo todo’ es para mí la estrella más grande. Me parece bien bonita esta oportunidad que me dieron, porque no fue fácil, y lo pelee y pelee, no sabes lo que lo pelee”, dice. 

Eso sí, en las dos ocasiones en las que he hablado con ella no suelta el mate para nada. “Mi corazón es 50 por ciento mexicano, si no es que más, y tengo que decir 50 por ciento porque que estoy hecha de muchas otras cosas también”, agrega.


"Me abrió los ojos" 

Escuchar a Maca es darse cuenta de que sí, que el papel de Michelle Salas era para ella. No estaba ni estará fácil, al final del día los únicos que saben la verdad de esta historia tan mediática son los involucrados y seguramente cada uno podrá dar su muy válida versión desde su posición. 

Difícil además porque Michelle, por más que la sigan más de medio millón de personas en Instagram y sea un personaje público, siempre ha sido muy hermética en cuanto a esta parte de su vida, al igual que su familia. 

“Creo que muchos de los personajes que van a seguir en mi vida tienen una dosis de rebeldía de ‘te voy a enseñar algo que no sabías que podías aprender’, y me lo enseñan a mí también. Michelle es un personaje que me abrió los ojos a no juzgar, a analizar las cosas con profundidad”, dice Maca.


 Así como siempre tuvo esa noción de que el personaje tenía que ser suyo, sabía que iba a proteger el cómo se contara su historia. Ni Maca ni el público en general conoce realmente a Michelle Salas, salvo lo que muestra en sus redes sociales y en las esporádicas entrevistas que da, pero lo que sí podemos decir es ese balance que logra, tanto ella como la serie, de no narrar desde la victimización de una niña que es desatendida por su padre.

 “Al final mis personajes terminan teniendo algo mío. Ha sido todo un proceso llegar hasta aquí, no sé si porque en particular mi familia está tan lejos, la he tenido más difícil, o porque así era mi misión de vida y vine justo a romper el muro. Me he enfrentado a ese nudo en la panza que le veo a Michelle y por ahí lo puedo contar. Que te digan ‘no’ y que tu reacción sea ‘¿ah no? pues ahora vas a ver cómo lo consigo por otro lado’. Esa resiliencia la convierte en un personaje que no es una víctima”, platica. 

De Michelle lo podemos imaginar, además de que viene de una dinastía de mujeres muy empoderadas, las Pinal, que la han apoyado a lo largo de toda su vida, pero ¿qué hubo en la familia de Maca, en su upbringing que la hizo ser tan echada para delante? 

“No hablo mucho de esto, pero hay una parte bastante importante, que marca mi vida. Cuando tenía 10 años, y mi hermano tenía dos, hubo una crisis económica absurda en Argentina y mis papás perdieron todo, entonces nos fuimos a vivir a España con, literal, lo poco que nos quedaba. 

Mi papá se enfermó y tuve la responsabilidad de cuidar a mi hermano full time. Creo que porque tuve esa infancia tan compleja y tan arrebatada, de alguna manera, porque nunca alcancé a ser una niña después de eso, sino un adulto responsable, me permitió ser congruente con mis decisiones porque sabía que no había nadie más a quién responsabilizar”, dijo.

 Al día de hoy, si le preguntan qué poder tendría si pudiera elegir uno, sería el de teletransportarse para ir a ver a su familia a Argentina, pues ahora se enfrenta a que el problema más grande de su vida es la distancia. “Existe la dificultad de este condimento de soledad, no me siento víctima de eso, pero es una realidad, está ahí, pero lo veo como una herramienta para motivarme y ellos me acompañan por teléfono, viajamos cada que se puede, están pendientes de cómo me va y me prenden mi velita para mi audición”, agrega. 

Pero Maca está convencida de que lo que nos pasa también es para demostrarle algo a los demás, de que podemos fungir como espejos para otras personas, que a veces cualquier cosa que nos pueda hacer es mucho más grande del significado que podamos darle. 

Para ella esta serie es una oportunidad para demostrar que pese a que Luis Miguel es la verdadera definición de un astro, nunca habrá nada tan importante en el mundo como la familia y las relaciones humanas. Platicar con Maca fue reconfortante y vigorizante... ella lo es y estoy segura de que lo siguiente que haga también lo será.


Próximos proyectos 

¿Y la película de #Juliantina? Ha sido tal el éxito el de Juliana y Valentina que se está preparando una historia sobre ellas. “Estamos trabajando en el guion, Bárbara López y yo somos productoras ejecutivas de la película. Queremos creer que se podrá hacer a finales de año. Quiero que sea un guión que no hable de las problemáticas de una pareja, sino que contáramos una historia de amor, no de conflicto. Es recalcar y volver a insistir en esta voz que ya hemos puesto a esta comunidad que son mis Juliantinas que amo, porque son unas guerreras y tienen una resiliencia y una fuerza envidiables. Después tienen que pasar muchos filtros que no dependen de mí, porque si no, ya estuviera hecha la película”.







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  • Aracely Garza