Emilia Pérez, la nueva película del director francés Jacques Audiard, ha estado bajo la crítica de México al ser una de las creaciones cinematográficas más intrigantes del año, y una vez más se ha metido en una controversia, debido a que se le acusa de hacer brown face con Karla Sofía Gascón.
Protagonizada por Gascón, Zoe Saldaña y Selena Gómez, el filme promete una combinación de musical y drama con temas profundos como el narcotráfico, el feminicidio y la experiencia trans; sin embargo, no todo ha sido positivo.
La controversia de Emilia Pérez
Desde el principio, la película enfrentó cuestionamientos por sus elecciones creativas.
La película no se filmó en México, pese a abordar temas profundamente vinculados con la realidad mexicana.
En su lugar, se usaron sets en París para recrear escenarios que pretendían evocar el país latinoamericano.
Además, gran parte del elenco principal no es de origen mexicano, lo que desató críticas sobre la falta de voces locales en una historia que supuestamente busca reflejar su realidad.
“No quería hacer una película de denuncia social”, declaró Audiard al ser confrontado por la controversia. Sin embargo, estas palabras no lograron calmar la indignación.
Muchos consideran que la película trivializa problemáticas como el feminicidio y la violencia estructural al presentarlas desde una perspectiva “extranjera” y desconectada de su contexto real.
Emilia Pérez hace ‘brown face’
Uno de los puntos más controversiales de la discusión ha sido la acusación de “brown face”, especialmente por el personaje de ‘Manitas’, un narcotraficante interpretado por la actriz española.
Y es que recientemente se dio a conocer el proceso del maquillaje que realizaron para lograr convertirla en el personaje y darle un aspecto masculino, demostrando que utilizaron pigmentos para oscurecer su piel, lo que generó controversia.
¿Qué es el brown face?
El “brown face” se refiere a la práctica de oscurecer artificialmente el tono de piel de actores para representar a personas de comunidades racializadas, lo que muchos consideran una forma moderna de caracterización y apropiación cultural.
En el caso de la película, algunos críticos y espectadores han expresado que la caracterización de Gascón perpetúa estereotipos sobre los mexicanos, en lugar de ofrecer una representación real.