Ninguna enfermedad debe vivirse en soldad, esa es la meta de Aldara Alonso, presidenta de la asociación Cruz Rosa Guadalajara.
Desde hace más de diez años en la ciudad, esta fundación busca dar una atención específica sobre el cáncer de mama, atendiendo cada proceso que se vive de la enfermedad con mayor precisión; tratando el linfedema, brindando apoyo en el diagnóstico inicial, otorgando medicamentos, atención a la familia, planes de alimentación y acompañamiento psicológico, siempre atendiendo de manera puntual la necesidad de cada paciente.
Cruz Rosa se conforma de un equipo de profesionales que busca ayudar y sobre todo acompañar a las mujeres y sus familiares, logrando en su alberge, ubicado en la Colonia Ladrón de Guevara , crear un espacio de tratamiento, descanso y mucha esperanza.
Todos los esfuerzos suman
¿Cómo es la dinámica diaria de Cruz Rosa GDL?
En el albergue tenemos capacidad para 50 pacientes por día, incluyendo acompañantes. Cualquier persona que reciba la noticia de tener cáncer nos puede hablar. Estamos para apoyar, ya que la primera reacción que tenemos cuando escuchamos la palabra cáncer es el miedo y la idea de la muerte. Se ha creado mucho miedo alrededor de la enfermedad. Creo que es una enfermedad, como cualquier otra, y creo que hemos logrado darle su trato como tal, no como una sentencia de muerte.
Si se recibe un diagnóstico de cáncer, ¿cómo se pude llegar a la asociación?
Queremos decirles a las que han recibido la noticia, que pueden venir aquí, que les vamos a dar acompañamiento y orientación sobre la enfermedad. La intención es que todo mundo puede hablar y pedir ayuda. El dolor y la soledad se vive igual, por eso estamos abiertos a todos, lo que buscamos es que no haya mujeres que se sientan solas ante esta enfermedad.
¿Qué aprendizajes has tenido en estos 10 años?
He aprendido que el dolor, el sufrimiento, la muerte y la vejez son palabras que nos van a acompañar siempre, pero hemos tratado de limpiar la palabra muerte, entender el cáncer como una enfermedad más. Otra palabra que no me gusta y tampoco a ellas es llamarlas “guerreras” o “luchonas”, ya que reconocemos que cuando se siente débiles, sin ánimos ni de pararse de la cama, viene esta idea de que eres una guerrera, pero entonces, ¿y si muero, no luché lo suficiente? Hemos tratado de quitar estos términos, que retumban de una manera no agradable.
¿Cómo llegaste a Cruz Rosa?
La directora de Guadalajara, Ale Morales, me pidió que la cubriera como presidenta, acababa de tener a mi hija Aitana y empecé a apoyarla, al final quedé conquistada de Cruz Rosa, de ver la esperanza de vida, del cuidado, y estoy aquí por convicción. Todos merecemos una cama, una sopa caliente, porque muchas mujeres que llegan aquí pierden su valor con sus parejas y familiares. Hemos hecho una gran mancuerna con Ale Morales.
¿Cómo mezclas tus facetas como mamá y directora?
El equipo que formamos me ayuda a poder entrelazar facetas. Siempre quise que esto fueran muy metódico e institucional, tenemos un calendario y labores establecidas. Y esto funciona de manera ordenada. Mi mayor trabajo es buscar quien pueda donar y patrocinios. Por ahora no hay vicepresidenta.
¿Cómo se da la búsqueda de patrocinios?
La transparencia es clave. Las empresas cuando vienen ven que el dinero que se dona se da para la causa. Somos auditadas una vez al año por Monterey y nos auditamos nosotras también. El que no esté involucrada en procesos administrativos me permite venir y cuestionar y ver con otra perspectiva cómo buscar más apoyos.
¿Cómo se puede donar?
Por la plataforma, por teléfono, con un donativo mensual por tarjeta de crédito. Las empresas que nos apoyan algunas lo hacen de manera anual, hacen un proyecto y nos dan una aportación. Muchas mujeres que viven en Guadalajara, que pasaron por el cáncer, se quedan como voluntarias y nos ayudan mucho.
¿Dónde te guastaría ver a la asociación en 2025?
Tenemos un índice de supervivencia del 90 por ciento y me gustaría tener mucho medicamento, que nadie sufriera la parte económica de esta enfermedad. Verla abierta al público, que se sintiera esa confianza de pedir ayuda, de llamar, de ver cómo Cruz Rosa las puede acompañar.
SIGUE A CRUZ ROSA
Web: cruzrosagdl.org.mx
Redes: @cruzrosagdl