La butaca de Andy
Emilia Pérez podría ganar el Oscar y no porque es la mejor película
Andrea Bouchot
Para empezar yo creo que hay MUCHAS dudas sobre por qué "Emilia Pérez" fue nominada a los Premios Oscar 2025. Sin embargo, solo tienen que ver las críticas extranjeras para darse cuenta de que, desde el principio, el filme ha creado una conversación que obviamente llamó la atención de los jueces de la Academia.
Para bien o para mal, la película de Jacques Audiard seguramente fue vista por las personas correctas y, desafortunadamente, esto ha hecho que fuera considerada para un reconocimiento desde el principio. Entonces, ¿esto por qué afecta a la premiación más importante de Hollywood? Vamos por paso, que te voy a enseñar cómo se elige la Mejor Película de los Premios Oscar.
Paso 1: Las películas tienen que cumplir ciertos requisitos
Por más que uno quiera creer lo contrario por la nominación de "Emilia Pérez", las reglas de la Academia indican que no cualquier película puede competir por el premio más importante de los Oscar.
Y es que, para ser elegible, la película tiene que haber sido estrenada en cines (o en plataformas digitales, especialmente después de la pandemia) durante el año anterior a la ceremonia.
Además, tiene que cumplir con ciertos requisitos técnicos, como tener una duración mínima de 40 minutos y haber sido proyectada en un cine de Los Ángeles por al menos una semana. O sea, no vale sacar una película directo a DVD y esperar ganar un Oscar.
Paso 2: La Academia vota
Ahora bien... ¿quién decide la película ganadora? Para empezar, es importante decir que la Academia no solo consta de un par personas privilegiadas, sino que actualmente está compuesta por más de 10 mil miembros, divididos en diferentes ramas: actores, directores, guionistas, técnicos, etc.
Claro que eso quiere decir que la Mejor Película la eligen solamente 10 mil personas privilegiadas que no son críticos y que, además, no son tan variadas como lo imaginas. Por supuesto, no todos los miembros han sido expuestos, pero sí algunos, como Kate del Castillo, quien votó este mismo 2025.
Ahora, en cuanto a la votación, cada miembro vota en las categorías relacionadas con su área de expertise, pero TODOS pueden votar por Mejor Película. Aquí es donde las cosas se ponen interesantes, porque no es como en las elecciones donde votas por una sola opción. En los Oscars, los miembros rankean las películas en orden de preferencia. O sea, ponen su favorita en primer lugar, la segunda en segundo, y así sucesivamente.
Paso 3: El sistema de votación es un desastre
Para elegir a la Mejor Película, la Academia usa un sistema de votación llamado “voto preferencial”. Básicamente, cuentan todas las primeras opciones y si una película obtiene más del 50% de los votos en primera opción, ¡gana! Hasta ahí, me parece razonable, ¿o no?
Pero como eso casi nunca pasa (porque hay muchas películas compitiendo), empiezan a eliminar a la película con menos votos y redistribuyen esos votos según la segunda opción de los votantes. Esto se repite hasta que una película llega al 50% de los votos.
Es como un juego de supervivencia, pero con películas. Y, aunque esto parece efectivo para ellos, la realidad es que no gana verdaderamente lo MEJOR del cine, sino, tal vez, la que tuvo suerte de no ser descalificada en un principio.
Paso 4: Las campañas de Oscar son cosa seria
No solo la votación es un verdadero problema, como pueden verlo, sino que los Premios Oscar, finalmente, también son un negocio, y aquí es donde entra el lado más “político” de la Academia.
Los estudios de cine gastan millones de dólares en campañas para promocionar sus películas. Mandan DVDs a los miembros de la Academia, organizan proyecciones especiales, contratan publicistas y hasta hacen fiestas glamurosas. Todo con tal de que los votantes se acuerden de su película cuando llegue el momento de rankear.
Sí, es un poco como cuando los políticos hacen campaña, pero con más champagne y menos discursos aburridos. Y tomando en cuenta que se estrenan miles de películas en el mundo, es imposible que los 10 mil votantes puedan verlas todas, así que este tipo de estrategias ya hacen que la competencia como tal pierda valor en sus resultados.
Paso 5: La diversidad importa (o debería importar)
En los últimos años, la Academia ha recibido críticas por la falta de diversidad en sus nominaciones y ganadores. Después de movimientos como #OscarsSoWhite, la Academia ha hecho esfuerzos para incluir más películas y personas de diferentes orígenes.
Por ejemplo, ahora hay reglas que exigen ciertos estándares de inclusión tanto delante como detrás de cámaras para que una película sea elegible. Esto ha ayudado a que películas como "Parasite" (la primera película no hablada en inglés en ganar Mejor Película) y "Nomadland" (dirigida por una mujer, Chloé Zhao) brillen en la ceremonia.
El hecho de que "Emilia Pérez" esté nominada sí puede ser forma de ser más incusivos, no solo porque es una película francesa (aunque basada en México y en español), sino que también es protagonizada por la primera mujer trans nominada a Mejor Actriz.
Y bueno, así es más o menos como se elige la Mejor Película en los Premios Oscar. Como lo ven, es un proceso largo, complicado y a veces un poco loco, pero finalmente no elige la película que tiene mayores votos como tal, o la que sería la favorita de la audiencia.
Entonces, si "Emilia Pérez" gana el Oscar, y vaya que tiene muchas oportunidades de hacerlo, al menos sabrás que no fue un fraude de la Academia, pues finalmente son muy transparentes en que su forma de elegir película ha sido, desde un principio, poco congruente para lo que uno creería que calificarían para el premio principal de la noche.